19 junio, 2024

Compartir

“En calidad y seguridad sanitaria, el desafío es implementar el plexo legislativo vigente y monitorearlo”

Así lo aseguró la Dra. Cecilia Zerbo, directora de Procesos Asistenciales y Calidad del Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas, quien junto a distintos equipos del hospital desarrollaron e implementaron una matriz disruptiva que podría cambiar el paradigma de la instrumentación de normativas vigentes sobre derechos del paciente y calidad de atención sanitaria. Se trata de un tablero de Indicadores de Calidad de la Dirección General de Asistencia Médica del Hospital Posadas, para el que utilizaron herramientas tecnológicas básicas -como tablas de Excel y Google Drive- y al alcance de cualquier organización.

Hoy, la dirección que lidera Zerbo cuenta con una matriz de implementación y monitoreo del plexo legislativo vigente en la Argentina relacionado con la salud de la ciudadanía -derechos del paciente, Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), Salud Sexual y Reproductiva, entre otras-, que se vale de diferentes fuentes de información que funcionan como imput. Con esos datos, la matriz genera índices valiosos para el seguimiento y la toma de decisiones de políticas sanitarias. Por ejemplo, indicadores de lactancia materna, parto respetado y suspensiones quirúrgicas, entre otros. Cada indicador tiene un sistema de recopilación diferente, algunos existentes, otros creados a través de Drive con los distintos equipos asistenciales.

Entre los datos que alimentan este tablero, se encuentra el Sistema de Información Perinatal (SIP), que es un estándar de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para el registro clínico de la atención en servicios de salud dirigidos a la mujer, embarazo, parto y recién nacido. Y el Sistema Vigilancia de Infecciones Hospitalarias De Argentina (VIHDA) del Ministerio de Salud de la Nación, para monitoreo y evaluación de infecciones intrahospitalarias. “Muchos otros indicadores son creados por nosotros. Por ejemplo, mediante el sistema de quejas y sugerencias, se procede a su sistematización y se establece una escala, que permite medir parte de la aplicación de la Ley del Derecho del Paciente”, explicó Zerbo.

La matriz se sistematiza semestral y anualmente y se pone al servicio de la comunidad de profesionales de la salud. La información volcada surge de la carga del caso por parte de los equipos asistenciales puros que escriben cada caso y que, con bases programadas, generan el indicador.

Intersección disruptiva con objetivos claros. La intersección entre el plexo normativo vigente con su instrumentación en la práctica de las organizaciones de la salud “es la que estamos tratando de llevar adelante”, señaló la directora de Procesos Asistenciales y Calidad del Hospital Nacional Prof. Alejandro Posadas.

El desafío del equipo liderado por Zerbo fue hacerlo con los recursos de TI (Tecnología de la Información) que contaba. Y demostró que cualquier organización de salud de la Argentina puede ser garante de derechos del paciente porque son capaces de observar el desarrollo de sus implementaciones con las herramientas informáticas que tengan a la mano.

El desarrollo de la Matriz tiene como objetivo mejorar sustancialmente la prestación de salud a la ciudadanía según lo que establecen las leyes. En el Hospital Posadas comenzaron a pensar e implementar este tablero durante la pandemia. En 2020 se armó un equipo de asistencia médica, una dirección simple de calidad y procesos asistenciales. “Hasta hace no mucho tiempo en el inconsciente colectivo del sanitarismo no estaban tan vinculados los dos conceptos, el de calidad y el de procesos”, explicó Zerbo.

La médica clínica y Magister en Recursos Humanos se refiere a que calidad siempre estuvo más asociada a normas ISO y protocolos, pero en los últimos años desde el Hospital Posadas lideraron este nuevo concepto que pone al paciente en el centro de la asistencia, alcanzando una intersección entre seguridad y calidad.

El foco en el paciente. A través de herramientas TIC de traspaso de responsabilidad de cuidado de un lugar al otro -teleasistencia-, o mediante trazabilidad del cuidado con herramientas básicas como Whatsapp, video llamadas, planillas en drive para que todos puedan trabajar; pudieron poner a actuar el marco normativo argentino relacionado con la calidad y seguridad de atención al paciente, desplegando líneas vinculadas especialmente a epidemiología y derecho.

“La innovación de las áreas de trabajo no solo tiene que ver con la acreditación de los procesos y monitoreo de indicadores, sino también con los correctos modelos de implementación de políticas públicas”, destacó Zerbo.

En el caso de la Ley Nicolás: Ley de Calidad y Seguridad Sanitaria, la dirección que lidera Zerbo fue asesora principal de la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, en busca de alcanzar un marco constructivo que permitiera llevar calidad y seguridad al paciente. Esta ley se aprobó por unanimidad por bloque de tres bloques. Hoy cuenta con media sanción en Diputados.

En el camino de su debate y aprobación, llevaron la problemática a la diputada Mónica Macha (UxP) y colaboraron en algunas modificaciones que se incluyeron al primer proyecto del diputado radical Fabio Quetglas. Se logró sumar una capa de cultura en seguridad del paciente y quitar la sanción del profesional de la salud o de la organización sin sopesar la carga de trabajo y el contexto en el que se desempeñó la persona. Es decir, incluir que las equivocaciones no implican voluntad de hacerlo. “Nos pareció que era punitivo con la persona y no con la gestión de la cultura de ese trabajo”, explicó Zerbo.

Entre los principales puntos de esta ley, se encuentran la necesidad de emitir un informe global del sector que consigne las “condiciones de la práctica sanitaria en todo el país, a partir de un muestreo representativo”, la certificación periódica obligatoria de las condiciones físicas y el estado cognitivo y conductual de todos los profesionales de la salud, cada 10 años, a partir del momento de su matriculación; el Registro Único de Eventos Centinela (RUDEC), que asegure la investigación de las causas que produjeron los incidentes de seguridad, eventos adversos y eventos centinela (es decir, situaciones inéditas que ameriten ser reportadas); mecanismos que garanticen quejas u objeciones sobre carencias y deficiencias en la prestación del servicio, sin temor a represalias, y su correspondiente análisis; un Registro Unificado de Sanciones e Inhabilitaciones y la creación de una histórica clínica digital interoperable para toda la población.

Ejemplo Matriz de Indicadores de Calidad de la Dirección General de Asistencia Médica

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *