8 diciembre, 2021

El diseño arquitectónico de un edificio hospitalario debe equilibrar tecnología y humanización

El diseño arquitectónico de un edificio hospitalario debe equilibrar tecnología y humanización
En diálogo con Telemedicina. Salud en línea, Rita Comando; arquitecta, especialista en planeamiento del recurso físico en salud, profesora de arquitectura y directora de la Diplomatura en Diseño y Gestión de la Infraestructura Física y Tecnología en Salud de la Universidad ISALUD; destacó que las principales tendencias en infraestructura hospitalaria incluyen el desarrollo de un entorno de máxima flexibilidad y mejora continua. “El hospital debe diseñarse con los últimos parámetros de accesibilidad universal y con los estándares más altos que existan para garantizar que sea 100% inclusivo”, aseguró. Además, se tienen que emplear materiales saludables, e incorporar el proceso de generación y gestión de datos del edificio denominado Building Information Modeling (BIM) mediante un software que permita disminuir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y la construcción.

“La utilización del BIM en el diseño es para garantizar la hiperflexibilidad tipológica”, explicó Comando. A estas recomendaciones, la especialista suma tres conceptos: el de “hospital sustentable” para reducir las demandas energéticas al máximo y así cubrir todas las necesidades con estrategias activas y pasivas, así como con energías renovables; el de “hospital inteligente” mediante la fusión del Big Data y la Inteligencia Artificial; y el de “hospital humanizado”, el cual debe estar centrado en el usuario y en el trabajador. En opinión de Rita Comando, “Argentina sigue estas tendencias, pero no genera investigación ni innovación en infraestructura”.

Bases. Los criterios y tendencias en el diseño hospitalario pueden organizarse en cuatro ejes: 1) planificación estratégica –programación de un plan maestro que permita reorganizar el espacio, plantear objetivos a corto, mediano y largo plazo, a través de una gestión de procesos-; 2) tecnología y conectividad –ambas clave para fortalecer la competitividad y eficiencia de las organizaciones-, 3) humanización –para no anteponer aspectos administrativos, financieros y procedimentales a la prestación de un servicio orientado al ser humano-, y 4) sustentabilidad –con medidas de respeto al medioambiente, de uso de energías renovables, racionalización de recursos como el agua y el uso de materiales de bajo impacto-.

En un repaso de los cuatro ejes, Comando señaló que “la complejidad producida por la incorporación indiscriminada de funciones, tecnología, superficies y equipos llevó a muchas Instituciones a rever su misión a través de un plan estratégico, basado en una gestión integral de procesos que implica pensarlos con el foco en el paciente a través del sistema sanitario y en su deseo de conseguir una atención y respuesta única a sus necesidades y problemas de salud”. El monitoreo de estos procesos es lo que permite introducir las mejoras edilicias para aumentar la satisfacción del usuario interno y externo.

Por su parte, la tecnología y la conectividad suponen una actualización del equipamiento y de los sistemas de información que están íntimamente ligados a otro tipo de innovación como es la de gestión. “Las incorporaciones tecnológicas deben estar acompañadas por el respaldo que da la infraestructura física, es decir el edificio, las instalaciones y el equipamiento”, sostuvo la especialista.

Para Comando, si bien el tercer eje –humanización- es planteado desde la ética y la integralidad de la atención que involucra al equipo de salud, gestores y usuarios, “el componente de la infraestructura (edificio, Instalaciones y equipamiento) contribuye a alcanzar el objetivo de atención humanizada”.

Por último, en el caso de la sustentabilidad, sugiere atender gestión energética, reciclaje y reducción de residuos, y establecer programas de concientización y capacitación de los usuarios.

Futuro. Entre los principales factores que se toman en cuenta para pensar en una infraestructura hospitalaria a largo plazo que pueda incorporar adelantos científicos, tecnológicos, de recursos humanos y de atención al paciente, se encuentran la existencia de hospitales de referencia y la tendencia al diagnóstico comunitario familiar. Se trata de una reorganización que busca equilibrar la incorporación de innovación tecnológica con la posibilidad de garantizar un entorno humanizado para el bienestar de las personas (pacientes y personal de la salud).

“Los hospitales de referencia concentrarán las especialidades y subespecialidades médicas del futuro, donde se desarrollara una labor investigadora; y por otra parte se tenderá cada vez más a desplazar el diagnóstico y tratamiento del entorno hospitalario al comunitario familiar”, aseguró Comando.

La especialista señaló que la evaluación de la relación eficiencia y eficacia en los costos son parte de las previsiones que se toman cuando se planifican tramas estructurales y espaciales. De esta forma, la arquitectura hospitalaria puede evitar la obsolescencia, especialmente en un escenario de gran dinamismo en el desarrollo de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs); como la telemedicina, la inteligencia artificial, la robótica, etc. “Se puede estar preparado si se incorpora flexibilidad en el diseño, que permite cambiar rápidamente la distribución y capacidad de ocupación, mejorar el uso y materializar los espacios de modo tal que habiliten cambios programáticos, incorporación de los avances tecnológicos, renovación y modificaciones de las instalaciones y mantenimiento de las redes de servicios”, sostuvo.

En este sentido, para Rita Comando, la infraestructura de telecomunicaciones es sólo una instalación más dentro de la complejidad de las instalaciones hospitalarias. “Su principal impacto no está en la infraestructura propiamente dicha sino en la gestión del hospital, del edificio, las instalaciones y el equipamiento”, explicó.

Por eso habla de incorporar BIM en el diseño y la operación de un edificio hospitalario, porque “produce el modelo de información que abarca la geometría del edificio, las relaciones espaciales, la información geográfica, así como las cantidades y las propiedades de sus componentes, que luego se utiliza para gestionarlo”, concluyó.

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