1 octubre, 2022

Mariana de Dios: “Las alianzas público-privadas en el centro de atención”

Mariana de Dios: “Las alianzas público-privadas en el centro de atención”

Mariana de Dios, asesora del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires participó del Congreso Provincial de Salud 2022 organizado por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires que tuvo lugar en la ciudad de Mar del Plata, entre el 19 y 22 de abril.

La presentación de la asesora y CEO de Traditum estuvo enfocada en los desafíos de la industria del software de salud, las posibilidades de articulación público-privado en el desarrollo de software para el sector salud, el rol de las startup en salud digital en el desarrollo productivo del país y también en el papel de las TICs para potenciar la capacidad de gobernanza del Estado. En diálogo con Telemedicina-Salud en línea, destacó la importancia de la infraestructura de telecomunicaciones de banda ancha para conectar a las distintas dependencias de salud, resaltó la necesidad de una mayor articulación de la red de servicios sanitarios públicos y privados para explotar todo su potencial, y encuadró las responsabilidades del Estado y de las empresas para que las alianzas público-privadas sean productivas y virtuosas.

Telemedicina-Salud en línea (TSenL): ¿Cuál fue el tema principal del evento y cuáles son las perspectivas en relación con la incorporación de tecnología para el sector salud?

Mariana de Dios (MdD): El Congreso albergó una multiplicidad de mesas y actores del campo de la salud de la provincia de Buenos Aires: modelos de atención y de financiamiento, política de medicamentos, participación comunitaria, entre otros que atravesaron las cuatro jornadas que duró el evento cuyo eje central fue la integración del sistema de salud de nuestro país. En ese contexto, el uso de la tecnología en salud se convierte en una estrategia fundamental para la integración, pues permite conectividad, eficiencia, transparencia y mejoras en el acceso de los usuarios.

TSenL: ¿Cuál fue el tema principal de tu exposición?

MdD: Durante la mesa conversamos sobre los desafíos de la industria del software en el campo de la salud y en cómo pensar su desarrollo desde una perspectiva de crecimiento económico nacional.

En la actualidad las empresas de software para el sector salud están viviendo su apogeo y penetrando en el mercado como nunca, gracias a la aceleración que le imprimió la pandemia de COVID-19. Pero aún en este contexto, la deuda tecnológica del sistema de salud es muy importante y requiere una revisión de los paradigmas de software y también del hardware, dado que es habitual que los distintos prestadores y/o financiadores estén mal equipados para hacer frente al volumen y la diversidad de los datos de esta industria. La infraestructura debe ampliarse para explotar al máximo las nuevas capacidades informáticas y de análisis de Big Data.

El desarrollo de software en salud puede utilizarse en muchas áreas: desde la generación de información y evidencia para la toma de decisiones en todos sus niveles hasta la validación de transacciones y medios de pago. Ello redunda en tres pilares fundamentales al pensar en un sistema de salud integrado desde el punto de vista tecnológico: transparencia, eficiencia en el uso de los recursos y mejor acceso de la población.

TSenL: ¿Cuáles fueron los principales desafíos que surgieron a la hora de incorporar tecnología en el ámbito de salud?

MdD: Para que una health tech tenga perspectivas de crecimiento a futuro debe plantearse cómo agregar valor a los procesos de salud y no solo actuar de mediador. Muchas de esas tareas son imposibles de llevar a la práctica sin herramientas como la inteligencia artificial, para lo cual se necesita personal especializado en el tema y contar con tecnología de última generación, dos recursos escasos tanto en el ámbito público como privado.

 Específicamente en nuestro país, un aspecto esencial es la necesidad de que exista conectividad en todas las dependencias de salud, para que el software y la comunicación estén disponibles.  De esa manera, todo el equipo de salud, desde los profesionales hasta el personal administrativo, puede acceder y completar en tiempo real las particularidades de cada usuario. En este sentido, y considerando la extensión del país, la banda ancha inalámbrica cobra un rol fundamental, en particular porque reduce los costos de conexión en aquellas zonas alejadas de los grandes centros urbanos. 

A partir de la globalización, las distancias se volvieron digitales permitiendo estar en diferentes partes del mundo de manera instantánea. Las desventajas geopolíticas que presentaba Argentina como país austral se desvanecieron, permitiendo que las empresas argentinas puedan crecer exponencialmente prestando servicios globalmente. No es casual, que Latinoamérica se ubique como unas de las regiones con mayor número de nuevos unicornios.

El desarrollo tecnológico se ha convertido en política de Estado para distintos países. En Argentina, donde contamos con una de las mejores coberturas en salud a nivel mundial, las start up de salud han venido a proponer soluciones y mejorar la calidad de vida de las personas. Este desarrollo también ha permitido la creación de nuevos puestos de trabajo calificados y evitar la fuga de cerebros.

El principal desafío, y sin duda lo más enriquecedor de la mesa, fue discutir hacia dónde queremos desarrollar la tecnología y el software. Es decir, la tecnología no puede ir por un camino mientras que los procesos del sistema se integran por otro. Deben ser procesos paralelos, complementarios e íntimamente articulados.  Es fundamental la participación de todos los actores involucrados para definir los distintos aspectos de integración: desde cómo queremos tratar un paciente hasta cómo financiar su cuidado. 

TSenL: ¿Cómo juegan las tecnologías en la posibilidad de integrar el sistema de salud público y privado, y en este sentido si se abordó en el evento y cómo?

MdD: Las asociaciones público-privadas en materia de atención a la salud implican la articulación de recursos existentes, en búsqueda de mayor cobertura preventiva y asistencial, calidad, eficiencia y justicia en el acceso.

Para ello es necesario contar con una decidida intervención del Estado en la gobernanza y el control de las iniciativas, y reglas de juego explícitas y transparentes para la búsqueda del mejor impacto sanitario ya que hablamos de calidad de vida de las personas.  Argentina cuenta con una extensa red de servicios de propiedad estatal y privada que se encuentra poco o nada articulada, cuyas potencialidades no son adecuadamente aprovechadas. 

Estas condiciones ponen a las alianzas público-privadas en el centro de atención, dado que con un adecuado diseño y eficiente distribución de riesgos, se pueden lograr inversiones privadas en infraestructura sin que aumente necesariamente el nivel de deuda pública y el déficit fiscal, toda vez que el participante privado asuma ciertos riesgos que en otro tipo de contratación pública no asumiría, por ejemplo debiendo revertir la infraestructura concesionada al Estado al cumplirse el plazo del contrato PPP.

Específicamente en el área de salud, mediante este tipo de convenios se pueden articular grandes proyectos que el Estado aún tiene como deuda con sus ciudadanos y volverlos operativos rápidamente. Ejemplo de ello es la historia clínica unificada, donde el Estado podría regular los accesos a los sistemas y todos los efectores (públicos y privados) consumir la información, desarrollar herramientas inteligentes para ayudar en la gestión y aportar la infraestructura necesaria para soportar los grandes volúmenes de información.

Sin lugar a dudas la tecnología se constituye como una herramienta esencial al pensar en un sistema integrado de salud.

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