“Argentina es modelo en trazabilidad de medicamentos y productos médicos”

Mario Abitbol, gerente del Vertical Salud en GS1 Argentina

La identificación, localización y seguimiento de los medicamentos, los materiales médicos y hasta de los propios pacientes son buenas prácticas que, insertas en un contexto de pandemia global, representan insumos básicos para desarrollar una estrategia sanitaria exitosa sobre la que un evangelizador del porte de Mario Abitbol, gerente del Vertical Salud en GS1 Argentina, expuso en diálogo con Telemedicina – Salud en línea. A los ojos de este referente, “Argentina es modelo en trazabilidad de medicamentos y productos médicos”, y resaltó que el país acredite más de una década de experiencia en la materia.

“Ya no podemos pensar un sistema de salud en el que haya papeles”, sentenció sin matices Abitbol, señaló la importancia de avanzar en un “cambio cultural” hacia la virtualización de los sistemas de salud “para poder almacenar y compartir de forma segura una información que, a su vez, pueda ser intercambiable en un único idioma, y de ahí la importancia de los estándares. Este es el gran desafío del sector”.

La irrupción del Coronavirus en la escena mundial instaló “nuevos requerimientos de trazabilidad”, sostuvo el entrevistado en relación al requerimiento inicial y masivo, de exactamente un año atrás, de hacerse por parte de todos los países de los elementos básicos para contener el virus, como barbijos, guantes y tests.

Recomendación. En aquella oportunidad, GS1 envió a las autoridades sanitarias de la región, una serie de recomendaciones para aquel manejo de riesgo dado que “en el apuro, el mundo entero comenzó a comprar cosas que no servían”, dijo Abitbol y recordó el caso de China, “que normalmente es productor de insumos, le tocó salir a comprar, y en la premura, bajó los niveles de control y adquirió un gran volumen de tres tipos de tests falsos, que no servían”.

Por fortuna, al momento de que las vacunas comenzaron a circular, todas ellas salieron de su país de origen identificadas con todos los datos necesarios para poder realizar su trazabilidad: código s1 data matrix, dato de producto, numero de lote, vencimiento y, en algunos casos, número de serie.

“Gracias a la identificación física con estándares, independientemente de quien reciba qué vacuna, todas están identificadas con un solo lenguaje y tipo de código, al que todos pueden leer”, explicó el entrevistado e interpeló: “imaginate si cada laboratorio decidiera qué información poner y de qué manera, cada país que la recibiera debería estudiar caso por caso”.

Reto. El desafío, ahora, lo tienen los ministerios de salud del mundo y sus operadores logísticos de poder levantar la información e integrarla a un sistema de traza. “Dicho así es fácil”, dijo el ejecutivo de GS1 y subrayó la importancia “darnos cuenta que los datos tienen que estar distribuidos en la cadena de abastecimiento o centralizados, pero siempre digitalizados”.

En lo que respecta al sector privado local, juzgó positivo que muchos sanatorios cuenten con trazabilidad “a pie de cama”, lo que implica que todo el proceso de atención cuenta con su seguimiento digital; y que los laboratorios, sus distribuidoras y empresas logísticas también avancen en la materia porque “toda la cadena de suministro se debe comprometer y, en Argentina, afortunadamente, es uno de los países en donde se está avanzando en materia de entrega certificada”.

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