Una red de voluntades y TICs aplicadas para bajar la mortalidad infantil

Hace más de cuatro años, en la localidad neuquina de Cutral Có comenzaron a desarrollar el primer Banco de Leche Humana (BLH) de la Patagonia. Se trata de un laboratorio –instalado en el Hospital Cutral Co-Plaza Huincul- que recibe, analiza, pasteuriza, estoquea y distribuye la leche donada por mujeres voluntarias a los niños prematuros internados en las terapias natales de hospitales y centros de salud públicos y privados de toda la provincia, y que por distintas razones no pueden recibir la leche de sus mamás.

Desde que comenzó a funcionar el BLH en 2016, la tasa de mortalidad infantil en Neuquén bajó de 7,3 por mil a 5,3 por mil en 2019 (la más baja del país). “Superamos la demanda de todas las terapias neonatales de las provincias. Los bebés se enferman menos, tienen menos cirugías y están menos tiempo internados”, destacó el Dr. Martín Sapag, pediatra y referente coordinador de la Red de Leche Humana de la Provincia de Neuquén, dependiente del Ministerio de Salud de la provincia.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) tuvieron mucho que ver en el éxito de la implementación y funcionamiento de este BLH, el cual despertó el interés de otras provincias por conocer más a fondo la iniciativa. “En el país hay ocho bancos de leche, pero nuestra forma de organizarnos a partir de las TICs evitó las limitaciones del alcance que teníamos con el proceso manual y nos permitió seguir trabajando en la pandemia”, destacó Sapag.

Dr. Martín Sapag, pediatra y referente coordinador de la Red de Leche Humana de la Provincia de Neuquén

Una red de voluntades. Una fuerte campaña de concientización sobre la importancia de donar leche humana y un gran trabajo del BLH hicieron posible que en cuatro años se superaran los 2.000 litros de más de 1.500 madres donantes, con un promedio de 1,3 litros por mamá. “Es un concepto de red, pueden donar en toda la provincia, y nosotros emitimos leche pasteurizada y la entregamos a demanda por indicación médica”, explicó Sapag.

“Como herramientas aplicadas, la red humana nos permitió destrabar cuestiones como quién debía recolectar la leche materna, no hace falta que sean médicos o enfermeros, sino gente que tenga la sensibilidad y el compromiso de trabajar para salvar vidas”, dijo Sapag. Mientras que con el sistema informático único para bancos de leche, “existe la ilusión de que cualquier bebé del país pueda acceder a leche materna”.

El proceso comienza con la mamá donante, que debe congelar la leche que se extrae y así tiene que mantenerse hasta que llegue al banco de leche. El recolector la lleva en un conservador hasta otro freezer en el que se va “stockeando”, y una vez por semana otro equipo la retira con destino al Hospital de Cutral Có.

Los centros recolectores pueden estar en consultorios, sedes de edificios públicos u otros sitios habilitados que los envían a hospitales de referencia y luego al Hospital de Cutral Có-Plaza Huincul. “La cooperativa Copelco, por ejemplo, es quien pone a disposición los vehículos para el traslado de la leche en Cutral-Có, en otro lugar son los bomberos, en otros el auto de la promotora…lo importante es que se produzca la recolección y que se mantengan los estándares de calidad”, manifestó Sapag.

Tareas que realiza el BLH de Neuquén

Es en el Hospital de Cutral Có donde se le coloca un código QR a cada frasco de leche y se la clasifica. Pero la trazabilidad comienza en el momento de retirar la leche de la casa de la donante. Al sistema también acceden los centros recolectores que cargan número de frasco y de qué mamá proviene. Un centro recolector suele tener un descarte por cualquier eventualidad (suciedades en la leche, corte de la cadena de frío, etc) y los sensores de temperatura y la trazabilidad permiten medir la eficiencia y alertar a cada centro.

“Cuando vimos que la red crecía necesitábamos saber qué pasaba en cada nodo de recolección, y fue cuando nos reunimos con la Secretaría de la Gestión Pública de Neuquén, durante la gestión Rodolfo Laffitte, y hoy tenemos un sistema de información que nos permite saber qué pasa con cada frasco, con cada nodo y el estado de la leche”, destacó Sapag. “Hoy descartamos entre un 10% y un 15% de leche, y esto es porque implementamos un sistema informático”, aseguró el referente coordinador de la Red de Leche Humana.

Transferencia de conocimientos. El sistema de gestión del BLH de Neuquén fue desarrollado por la Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y la Comunicación (OPTIC) dependiente de la Secretaría de Modernización de la Gestión Pública de la provincia. Claudio Vai, director Provincial de Servicios TIC de Neuquén, explicó que “la solución informática aparece a partir de que el BLH tenía procesos claros y definidos, pero sin tecnología aplicada”. Fue entonces que un equipo de analistas funcionales de la OPTIC se juntó con la gente del hospital y estudiaron los procesos manuales e interpretaron qué se podía mejorar en toda la red de logística, desde la extracción de la leche hasta la aplicación en un bebé en una Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de cualquier hospital de la provincial. Vai reconoció especialmente la tarea de sus colegas Sandra Piedrabuena y Sandra Las Heras en el desarrollo e implementación del sistema integral.

Claudio Vai, director Provincial de Servicios TIC de Neuquén

Hoy, el sistema informático del BLH de Neuquén cuenta con requerimientos de la provincia de Corrientes para probar las herramientas tecnológicas aplicadas, “las cuales están disponibles sin costo alguno, sólo se necesita un acuerdo entre gobiernos”, resaltó Vai, quien además recordó que presentaron el Sistema de Gestión de Banco de Leche Humana de en las Jornadas Argentinas de Informática (JAIIO) el año pasado en Salta “como un hito de desarrollo de cómo emplear la tecnología para facilitar la vida al ciudadano”.

TICs a la obra. Surgió entonces la necesidad de aplicar software y realizar una reingeniería de los procesos que optimizara algunos flujos. Luego se trabajó en el desarrollo de una app Web con Genexus, base de datos Oracle y host en la infraestructura del datacenter de la OPTIC, y se la hizo “web enable”, es decir, accesible a través de la Web. La app la utilizan para hacer el seguimiento de trazabilidad del producto. El sistema simula el proceso original permitiendo un “imput” de información en cada estadio del proceso.

Arrancó con un concepto de seguimiento bajo concepto de Internet de las Cosas (IoT – Internet of Things), monitoreando las heladeras donde se va guardando el producto en cada una de sus etapas. Esto conectado a una red móvil 3G/4G –que hoy se está migrando a la red Sigfox para no depender de las telefónicas- ofrece información y trazabilidad en tiempo real sobre todo lo que sucede (geo-posicionamiento, temperatura, golpes, personas que operan) en las heladeras fijas y móviles en las que se transporta o guarda la leche.

Cada etiqueta que se pega al frasco con leche posee un código QR que incluye información de lo que sucede entre las heladeras con los parámetros antes mencionados. La primer etiqueta es la que contiene información de la donante (cómo se llama, dónde vive, antecedentes clínicos, etc.)

“El control es en línea y el área referente de pasteurización del BLH se encarga de monitorear todo lo que sucede con los contenedores de frío fijos y móviles desde que se retira la leche de la mamá donante hasta que llega a la UTI para ser aplicada”, detalló Claudio Vai y explicó que “se van adicionando etiquetas con nueva información, es decir, es información incremental”.

One thought on “Una red de voluntades y TICs aplicadas para bajar la mortalidad infantil

  1. Excelente trabajo en equipo… un orgullo haber compartido, en algún momento de mi vida, trabajo en este importante sector de la Provincia. Con gente tan capaz y responsable… felicitaciones al equipo humano y profesional y en especial a mi querida amiga Sandra Piedrabuena!!!

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