15 octubre, 2021

“En telemedicina, el camino es llegar a leyes basadas en las mejores prácticas”

“En telemedicina, el camino es llegar a leyes basadas en las mejores prácticas”

En diálogo con Telemedicina. Salud en línea, Gabriel Barbagallo, presidente de la Asociación Civil de Telemedicina de la República Argentina (ACTRA) y gerente de Relaciones Institucionales y RSE de OSDE, aseguró que “en telemedicina, lo único que está en discusión en el ámbito de los gremios médicos es la videoconsulta”, es decir, si puede ser tomada como una consulta médica o no. Mientras que los beneficios como resultado del uso e impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en el ámbito de la salud, no están en duda.

Pacientes, médicos, entidades y organismos de gobierno coinciden en que la telemedicina abre un camino sin retorno que potenciará la práctica médica, sus resultados y como método de formación de profesionales con la teleeducación. La digitalización de las historias clínicas, de los estudios de diagnóstico, de las imágenes y de toda la información integrada en los distintos sistemas permitirá actuar antes y mejor, y caminar hacia una verdadera cobertura universal de la salud. Una regulación basada en las mejores prácticas servirá para destrabar el enorme potencial que tiene la telemedicina, especialmente en países de vasta y variada geografía como es la Argentina.

Una de las razones por las que se conformó ACTRA es discutir y resolver este tipo de conflictos. Llegar a consensos que permitan normar la actividad, hacerla segura para médicos y pacientes, y aprovechar el potencial de la telemedicina. “La IGJ nos habilitó como entidad en 2017, pero empezamos a trabajar antes”, explicó Barbagallo y señaló: “Nacimos porque nos dimos cuenta que muchas empresas prestadoras y financiadoras de la salud estábamos trabajando en lo mismo, y entendimos que la representatividad es más fuerte cuando vamos todos juntos”. Fueron invitados a participar del Grupo Asesor de Telesalud y de la Comisión de Salud el Senado.

Actualmente, son alrededor de 30 las empresas miembros de ACTRA. Entre ellas ASE, CEMIC, Emergencias, Fleni, Grupo Oroño, Hospital Alemán, Hospital Británico, Hospital Italiano, Hospital Privado de Córdoba, Hospital Austral, ICBA, Leben Salud, Grupo Omint, OSDE, Rossi, Sanatorio Mater Dei, SanCor Salud, Stamboulian, URG, Vital, Obra Social YPF y Zaldivar. Sólo son parte de ACTRA empresas de salud. Y aunque las compañías tecnológicas son una pieza clave en este terreno, no pueden participar de ACTRA, ya que el motivo de la creación de ACTRA no es discutir tecnologías sino promover el uso de una práctica médica como es la telemedicina, y ayudar a generar una regulación acorde.

La ausencia de hospitales públicos es notoria, especialmente en casos de referencia mundial del uso de la telemedicina, como es el Hospital Garrahan. Barbagallo aseguró que no existe limitante en este sentido y que “sería muy bueno que los más avanzados como el Garrahan, El Cruce y el Posadas sean parte de ACTRA”.

Posición. “Los gremios médicos muestran reparos aún con la videoconsulta, si puede ser o no tomada como una consulta, y esto se relaciona con la ley del ejercicio de la profesión que se remonta a 1967, es decir, dos años antes de que el hombre llegara a la luna”, enfatizó Barbagallo. “Desde entonces, muchas cosas sucedieron. Y el límite en la introducción de aparatología o tecnologías médicas siempre fue ético, y del mismo modo debe entenderse la videoconsulta”.

Barbagallo ejemplifica: “Es claro que si el paciente requiere un contacto personal o instrumental debe resolverse cara a cara, pero puede comenzar el proceso con una videoconsulta y finalizar con una consulta presencial; o cuando un paciente visita a un médico generalista y éste ante un cuadro específico lo deriva a un colega especializado”. “El límite para decidir en qué casos aplica o no la videoconsulta es ético”, insistió el presidente de ACTRA.

Para los miembros de ACTRA, la videoconsulta debe ser realizada por médicos, remunerada y tomada como una alternativa que permite resolver distintas situaciones. Desde evitar traslados a guardias o visitas médicas a domicilio cuando el cuadro es leve y puede ser resuelto a distancia, hasta casos en los que un diagnóstico rápido puede ser la diferencia entre la vida o la muerte o entre un futuro paciente con secuelas o sin ellas.

Durante una reunión realizada por la Comisión de Salud del Senado de la Nación a principios de noviembre, se habló de salud digital y se esbozó lo que será el proyecto de Ley de Telemedicina, al que aportarán distintas entidades para su elaboración. La iniciativa la presentará el presidente de la Comisión, senador Mario Fiad, y contará con el asesoramiento de Marisa Aisemberg, Directora Académica del Observatorio de la Faculta de Derecho de la UBA. El objetivo es regular la actividad, y en especial las videoconsultas de paciente a médico, donde aún existe un gris legal.

Potencial. “Creo que como Estado y como gremio se debe velar porque la telemedicina funcione bien, no por prohibirla”, sostuvo el presidente de ACTRA. Y remarcó: “Como todo, esto también es una curva de aprendizaje. Se deben evitar los excesos para dar seguridad, la aparatología debe estar acreditada, hay valorar la prudencia que han tenido las empresas –de salud y tecnológicas-, superar los obstáculos culturales y atender temas como la jurisdiccionalidad de las matrículas que generan controversias acerca de cuál es la jurisdicción del acto médico –la del paciente que demanda atención o la del médico que emite la opinión-.”

Y avanzar. Comprender que para personas que presentan un ACV o un infarto, el diagnóstico rápido es clave. Que en lugares remotos donde no existen recursos médicos de todas las especialidades, la telemedicina es fundamental para primeros diagnósticos, para derivaciones y para monitoreos posteriores. Que en pacientes crónicos se les facilita la vida si no tienen que trasladarse periódicamente por algo que pueden hacer en sus domicilios, con la seguridad de tecnologías y aparatologías aprobadas por el ANMAT y con la teleasistencia remota.

Son solo algunos ejemplos, pero la aplicación de la telemedicina es inmensa y poderosa. En países como la Argentina, puede ser la solución para llegar con cobertura universal de salud a cada rincón y a cada ciudadano. “Para llevar la medicina a todas partes con integración público-privada se necesita incentivar más la demanda que la oferta, es una cuestión de voluntad política”, expresó Barbagallo. Entonces todos tendrán acceso a servicios médicos de calidad y si existe una porción de la población que pueda y quiera pagar por los extras que proponen las prepagas, pueden hacerlo, pero lo básico estaría asegurado para cada persona que habite el suelo argentino. “Este país necesita un plan de salud para todos los ciudadanos, creo que vamos en ese camino”, concluyó el presidente de ACTRA.

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