Las “ómicas”, las TICs y la personalización de la medicina

En biotecnología, las ciencias que permiten estudiar un gran número de algo (moléculas, genes, etc) son las que llevan el sufijo “ómicas”. Entre ellas, la genómica (estudio del genoma y función de los genes), la proteómica (estudio de la estructura, función, localización e interacción de proteínas), la metabolómica (estudio de los metabolitos y productos metabólicos), la farmacogenómica (estudio cuantitativo de cómo la genética afecta al tratamiento con fármacos), la fisionómica (estudio de la fisiología dinámica y funciones del organismo completo) y la nutrigenómica (expresión de genes en respuesta a la dieta). 

Todas están implicadas en el funcionamiento de un organismo. El avance en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) permitió el estudio a gran escala de muchos genes, proteínas y metabolitos, que dio lugar a nuevas “ómicas”, y cada una de éstas ayudó a entender mejor la causa de ciertas enfermedades. Mientras que en el ámbito científico se sostiene que la aplicación del conocimiento sobre las “ómicas” a la clínica podrá utilizarse para hacer un diagnóstico más temprano o para prevenir el desarrollo de una enfermedad. 

De este modo, se piensa que la medicina podría ser personalizada, es decir, que cada individuo lleve adelante un tratamiento para una determinada enfermedad según su información genética y el medioambiente en el que vive.  

Donde más fuerte cala hoy esta tendencia es en el ámbito de la nutrición. La gran cantidad de datos que se pueden procesar con el avance de las TICs –con el Big Data- sumado al conocimiento científico de las “omicas” permiten desarrollar alimentos de acuerdo a cada perfil genético y a segmentos de la población determinados, como por ejemplo, adultos mayores, obesos, personas con intolerancias a determinados alimentos, etc. 

Fortaleza. Se trata, en suma, del resultado de la unión entre la biología, la tecnología y la informática. Una unión que fortaleció a las “ómicas” porque necesitan de métodos de alto rendimiento para “administrar” muestras biológicas complejas –de alta sensibilidad y especificidad- en grandes cantidades. Semejante volumen de datos requiere de soluciones TIC para organizarlo, analizarlo y distribuirlo y así responder a preguntas complejas.  

El concepto de Big Data, de hecho, aplica para toda aquella información que no puede ser  procesada o analizada mediante la utilización de procesos o herramientas tradicionales. Y tiene como características poder manejar datos en volumen, variedad, velocidad, variabilidad y complejidad. Las “ómicas” estudian volumen –el genoma humano contiene 3 billones de letras- variedad –la información proviene de fuentes diversas como DNA, RNA, proteínas, etc-; velocidad, variabilidad –los datos cambian con el tiempo, no es lo mismo un niño que un adulto o un anciano-; y complejidad –se dan múltiples interacciones biológicas y ambientales-

Ese entendimiento de la información que estudian las “ómicas” facilita el desarrollo de nuevos marcadores para el diagnóstico precoz y el pronóstico de diferentes enfermedades, algo esencial para un posterior tratamiento.