La HCE como parte de la transformación digital

Informe especial HCE. Segunda entrega

Las distintas industrias que componen la actividad del ser humano están en proceso de transformación digital. La salud no escapa a la tendencia, pero a nivel local es un segmento que tiene mucho para recorrer en este sentido. La Historia Clínica Electrónica (HCE) es uno de los avances que pueden implementarse tanto en el ámbito público como en el privado. El resultado es la mejora en la calidad de atención al paciente y para los prestadores un ahorro en sus costos operativos.

En la Argentina existen distintos proveedores de soluciones de HCE; mientras que en el caso de los gobiernos locales y provinciales también hay avances. Es el caso de la Ciudad de Buenos Aires que implementó HCE en todos los centros de salud; o de la provincia de Córdoba que lo hizo a través de la empresa Everis (ver en Novedades Cinco hospitales de Córdoba ya cuentan con HCE). 

Telemedicina. Salud en línea habló con los ejecutivos de los proveedores Omnia Salud e Integrando Salud, y con la responsable de la Unidad de Proyectos Especiales Historia Clínica Electrónica de la Subsecretaría de Planificación Sanitaria del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; quienes expusieron su visión y experiencia sobre el avance de la HCE en el país y anticiparon escenarios.

Entre las coincidencias de los especialistas, se encuentran que la HCE unificada le da al paciente la posibilidad de acceder a ella de manera integrada y ubicua. Lo empodera porque tiene a mano la información de su salud. Asimismo, este tipo de herramientas, facilita el acceso a la atención médica a través de la gestión de turnos on line, de la telemedicina u otras que son muy útiles para llegar con servicios de salud a sitios alejados donde la disponibilidad de especialistas es escasa.

Una necesidad. Según Matías Spanier, CEO de Omnia Salud, “de todas estas industrias, la salud se encuentra muy retrasada frente al promedio, conservando todavía muchos de sus procesos en formato físico y tecnología vieja”. La necesidad de la instrumentación de HCE, para Spanier, impacta tanto en el ámbito público como en el privado; y realizar una diferenciación no tiene sentido, ya que “en definitiva somos todos pacientes que podríamos llegar a tener que acceder a uno u otro sistema de salud y, eventualmente, será necesaria la digitalización de toda la actividad independientemente de su naturaleza pública o privada”.

Para Sergio Montenegro, Líder de Proyecto de Integrando Salud, la HCE permite disminuir las brechas de inequidad que existen, donde los subsistemas que lo componen (público, privado y de seguridad social) se encuentran totalmente fragmentados, y a su vez, dentro de cada subsistema también hay fragmentación de la información. “Esta falta de integración de la información entre los diferentes subsistemas, dificulta la toma de decisiones, y la posibilidad de establecer políticas de salud en base a la detección necesidades reales de la población”, explicó Montenegro.  

Ambos expertos sostuvieron que la HCE concede al paciente ser el protagonista del cuidado de su salud, al tener mayor acceso a su información y a poder adueñarse de la misma. Mientras que para las instituciones es el centro de información, al que acceden los profesionales de la salud y los pacientes; y el que permitirá mejorar la atención, el cuidado y los tratamientos; además de los procesos administrativos. Y agregó Spanier que “desde el punto de vista académico, facilita el acceso a la información necesaria para hacer investigación, publicar papers y realizar ensayos clínicos”.

Los datos personales. Para facilitar el avance de iniciativas como las de la HCE son fundamentales tanto las políticas públicas que apunten a mejorar el acceso de todos los ciudadanos a Internet; como las regulaciones que aseguren la protección de los datos personales. Normativas de este tipo dan la certeza acerca de que los datos sean usados adecuadamente y en forma segura, y ofrecen privacidad y confidencialidad de la información de las personas, además de permitir un intercambio controlado de información que beneficie a todas las partes.

Si bien desde un punto de vista legal, toda la información contenida en una Historia Clínica de papel es propiedad del paciente, el formato es incómodo. Pero con la HCE, se llega a la información clínica más fácilmente y se puede elegir compartirla con profesionales u otras personas.  

Como la transformación digital incluye servicios en La Nube, es decir, la posibilidad de alojar datos en Internet, esto para muchos es un lugar inseguro. Sin embargo, existen nubes públicas y nubes privadas, y entre los estándares que se manejan para el alojamiento de las HCE se encuentran la necesidad de utilizar nubes privadas. Es decir, aquellas que requieren de ciertos parámetros de seguridad para acceder. Entre los beneficios de La Nube es que no requiere que las organizaciones de salud inviertan en equipamiento propio o cuenten con personal especializado en determinados sistemas y puedan enfocarse en lo que hace a su especialidad, es decir, la práctica médica.

Integrados. La adopción de estándares es fundamental para que los distintos sistemas “hablen” entre sí. Estos patrones vienen discutiéndose hace más de 20 años en la industria de la salud y se ha llegado a un grado de maduración que, en el caso de las HCE, todas las soluciones están desarrolladas sobre la base de estándares; y las que no lo están suelen no tener asidero en la demanda. Spanier alertó sobre casos de centros médicos que quedaron “rehenes” de su proveedor de tecnología, aunque esto es menos común ahora.  

Estándares como el HL7, Snomed CT, CDA, FHIR y DICOM, entre otros; hacen posible que los distintos desarrollos de HCE puedan intercambiar información.  

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) llegó al 100% de los Centros de Salud (Cesac) y al Hospital Grierson con un sistema de HCE de desarrollo propio que cumple con la guía de interoperabilidad que publicó la Dirección Nacional de Sistemas de la Información en Salud (DNSIS). “Además, los 13 Hospitales Generales de Agudos y los dos Hospitales Pediátricos ya están en proceso de informatización, para mediados de este año todos contarán con la HCE en los Consultorios Externos y durante el segundo semestre comenzaremos a trabajar el proceso de informatización en guardias y salas de internación”, detalló Analía Baum, responsable de la Unidad de Proyectos Especiales Historia Clínica Electrónica de la Subsecretaría de Planificación Sanitaria del GCBA. Y anticipó: “Para el 2020 tenemos intención de avanzar con HCE en los Hospitales Monovalentes y así alcanzar el 100% de la red del sistema de salud pública”. 

La HCE del GCBA es un módulo dentro del Sistema de Gestión Hospitalaria (SIGEHOS), “una aplicación Web multiplataforma de desarrollo propi, que permite contar con información de manera integrada y oportuna; algo que mejora las decisiones que toman los profesionales y beneficia a la salud de la población”, concluyó Baum.